camarote

jueves, 9 noviembre 2017. Se supone que estoy en un camarote, pero desde la ventana veo un bloque de pisos en la acera de enfrente. La ventana tiene una persiana de madera muy vieja. Comienza a llover, y el suelo, también de madera, se levanta. El camarote tiene dos puertas. Una da a un pasillo enmoquetado y la otra a un cuarto de baño. Al parecer, el cuarto de baño pertenece a otro camarote. Tengo que arreglarme y no sé dónde ducharme. Llego tarde a algún sitio. Empieza a entrar gente, se supone que están esperándome. No quiero ir, no quiero ir, me repito mentalmente.